A pesar de que me he pasado el día lavando, el tiempo sigue
pasando bastante lento. Hoy por fin pude hablar con él, pero muy pocos
instantes. Algo que nos unía mucho, desapareció misteriosamente; espero que
aparezca, porque no podré conseguirlo de nuevo. La única alegría de mi día fue
poder hacerle macarrones con queso a mi mami, y que ella los disfrutara tanto;
del resto todo es bastante monótono. Vuelvo a incursionar en la escritura, después
de meses de no hacerlo por la situación de mi país.
Mis baños de reina no se sienten ni la mitad de especial, si
sé que no son para verlo. Sí, que tenga
que bañarme con un perolito no significa que no pueda tomarme mi tiempo, total,
el agua ya está fría. Entre separar a mis perras del único macho de la casa y
correr a descolgar la ropa por la lluvia, pasa mi tarde y parte de la noche.
Sabes que tienes una amiga de verdad, cuando te dice de
verse el día que sabe que más te afectará la situación. Porque una parte de mi
supo desde el principio que mañana, día lunes, es cuando más me pegaría la
tristeza. No acostumbrábamos mucho vernos
los fines de semana, pero de lunes a viernes pasábamos cada instante
posible juntos, así fuera un par de minutos. Bueno, eso no sucederá mañana, y
es reconfortante saber que tendré un hombro para llorar.
Hoy lloré de nuevo. Son horas de la madrugada, y aún no
logro dormir. Intento hacerme a la idea de que no lo veré mañana, sencillamente
porque no está ahí. Llevo un rato discutiendo con una vocecita en mi cabeza,
que dice que hay peores cosas por las que sufrir, y vale, pero ¿cuántas viejas
no hay en este momento, viviendo en el primer mundo, quejándose de que su metro
tardó un minuto más en llegar? (aquí pueden pasar hasta 4 trenes, y no puedes
montarte de lo full que van), ¿cuántas personas no andan poniendo sus Iphone´s
en sandías y agregándoles químicos?, ¿cuántos individuos no están quejándose de
la más mínima cosa que encontraron para quejarse?.
Sí, hay peores cosas por las que preocuparse, hay tragedias
sucediendo en el mundo (sin irnos muy lejos, estoy a una semana de perder mi
país), pero también hay gente muy tonta sufriendo por cosas muy tontas, y me
gusta creer que el simple hecho de estar consciente de ello, me da luz verde
para sentirme triste por su partida.